Educación física: ¿Simplemente juegos?

Por Daniel Silva Sánchez
¡Definitivamente no!, el concepto va más allá de hacer actividades recreativas o simples juegos. Dicho término es muy ambiguo y poco tomado en cuenta por nuestra sociedad. Desafortunadamente aún se ve a la educación física como una materia de relleno, como un tiempo de esparcimiento para los alumnos de las instituciones educativas, sobre todo en educación básica.
Tal situación, por desgracia, se debe a maestros poco comprometidos, que no dan sentido a sus clases y terminan por improvisar, sin darle un propósito a dichas actividades; o peor aún, que se conforman solamente con entretener a niños y jóvenes.
Para entender por qué en el modelo de la enseñanza pública hay clases de educación física, debemos sentar las bases de nuestros propósitos que nos reconocen a educadores físicos como tal, y no basarnos en cómo desarrollamos una clase de educación física, sino de qué manera el alumno progresará en su desempeño.
Partiendo de las dos realidades antropológicas para la configuración de la cultura deportiva que son el cuerpo (corporeidad) y el movimiento (competencia motriz), podemos analizar al organismo en una doble vertiente: cuerpo como vehículo de ser corporal y cuerpo que está en el mundo y se relaciona con él. Para ello la corporeidad y competencia motriz desempeñan un papel importante en el desarrollo integral del alumno.
Alicia Grasso, licenciada en actividad física y deporte por la Universidad de Flores de Argentina, escribió el libro El aprendizaje no resuelto de la educación física, en el cual expone la contradicción en la formación de la mayoría de los profesores entre la idea teórica de cuerpo y el uso que se hace de éste en la práctica, y se abre a la reflexión desde la pregunta: ¿Qué clase de cuerpo se forma en la escuela, el cuerpo saludable, el cuerpo útil, el cuerpo obediente?
A partir de este análisis, trabaja la noción de cuerpo como una unidad que abarca el físico, sentimientos, pensamientos e imagen corporal, brinda elementos para definir la corporeidad y ofrece una propuesta de actividades que apuntan a lograr aprendizajes innovadores.
Con el cuerpo y su movimiento las personas se comunican, expresan y relacionan, conocen y se conocen, aprenden a ser y a hacer. La escuela, preocupada por la formación de personas integras, adoptó el concepto de corporeidad para lograr aprendizajes desde la relación con el cuerpo, y movimiento propio para la construcción de la identidad personal, escribe Alicia Graso.
Partiendo de lo anterior, la educación física podemos definirla como una disciplina integral, cuya herramienta pedagógica favorece a la identidad de los alumnos y su desarrollo en aspectos motores, cognitivos, afectivos y sociales, entre otros.
Esta disciplina es una materia necesaria para el actuar consigo mismo y el mundo exterior, es decir, adoptar herramientas y estrategias que sirvan como apoyo en el desempeño de la vida personal y en armonía con la sociedad.
Entonces cada una de las actividades y juegos que se implementen en la educación física, deben ir encaminados con un objetivo y un propósito claro, en los que el profesor proporcione al alumno el interés por desarrollar su identidad personal a través de habilidades y destrezas, así como integrarse y adaptarse al contexto en que se encuentra.
Glosario de términos
Corporeidad: Es una construcción permanente de la unidad psicofísica-espiritual-motora-afectiva-social-intelectual, es decir, del ser humano, a partir de lo que tiene significado para él y para su sociedad; es una concepción que rompe el hábitus corporal que tiene incorporado el profesor, que busca la identidad corporal del alumno de educación física.
Competencia motriz: Capacidad de un niño o adolescente para dar sentido a su propia acción, orientarla y regular sus movimientos, comprender los aspectos perceptivos y cognitivos de la producción y el control de las respuestas motrices, relacionándolas con sentimientos que se tienen y se añaden a las mismas, y la toma de conciencia de lo que se sabe que se puede hacer y cómo es posible lograrlo.
Referencias:
“El aprendizaje no resuelto de la Educación Física”. Alicia Grasso. 2001. Buenos Aires, Argentina. Ediciones novedades educativas. Pp. 2-19.
“La Educación Física Cambia”. Alicia Grasso. 2009. Buenos Aires, Argentina. Ediciones y novedades Educativas. Pp.76
Etiquetas:Alicia Grasso, educación física, El aprendizaje no resuelto de la educación física, ENMAC, enseña pública
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